No cabe duda de que la victoria de Llanes había servido para resarcirnos del desastre (deportivo y económico) que supuso el Príncipe, por eso acudíamos al Costa Brava con poco en juego, tan sólo una pequeña posibilidad de alcanzar el 3º del Campeonato si vencíamos y Miguel hacía 4º. Pero sobre todo teníamos ganas de correr y de divertirnos. Esa fue la razón de que dedicáramos el Shakedown en su mayor parte a comprobar una teoría científica, la titulada “Efectos de la conducción finlandesa en la entrada de horquillas lentas sobre asfalto con un tracción delantera: El balanceo, partes I y II” El asunto es que lo pasamos en el chaque-tón como hacía mucho tiempo que no recordaba. El tramo es corto pero tiene de todo y es superdivertido. Lo mejor es que tuve la sensación de que, entre Blomquist, Ferreiro y ,más modestamente, nosotros, la gente que había por el tramo lo pasó bien, o , al menos, eso nos transmitían al pasar.
El sábado madrugamos (que manía de empezar los rallyes a las 7 en lugar de a las 8), dispuestos a dar toda la guerra posible. El primer tramo comenzaba con el Coll del Buc en sentido Oeste, y la verdad es que la bajada desde el alto hasta la rotonda es una pasada. El resto del tramo lo hicimos algo peor, algunas partes mejor, pero un poco irregular. De todos modos el tiempo no fue malo, estábamos todos muy cerca. El segundo tramo pensábamos que habíamos hecho mejor tiempo, y sin embargo Miguel nos metió bastante. Sin embargo seguíamos a menos de un seg. de Miguel y de Martí, con Garre un poco distanciado por delante. Por ello pensamos atacar en St. Grau, donde la zona de gravilla complicaba mucho la conducción. Pero el tramo no nos salió bien, la primera zona parecía tener poco grip, con lo que se frotaba mucho, y la sensación era un tanto incómoda. Ya desde el cruce de la Ermita cambiamos el chip y la cosa mejoró, subimos a saco hasta la el principio de la gravilla, pero en esa parte se me salió el arnés por el lateral del Hans, con lo que hicimos bastantes curvas conduciendo con una mano e intentando colocarlo con la otra. Así las cosas llegamos a la gravilla bastante descentrados, pero a fuego. Pasamos las primeras tres curvas de grava a fondo (aún no se cómo) y frenamos para la paella izquierdas con balanceada incluida, salimos de la paella en primera pusimos segunda para entrar la derechas larga que se cerraba y cuando estábamos llegando al final de la curva el bordillo exterior se abalanzó al medio de la carretera y nos fue imposible esquivarlo. Las razones que le llevaron a hacer eso no las sabemos, aunque hablando allí después con un árbol que había en la recta siguiente nos contaba que, al parecer, el bordillo acababa de tener una bronca con la puerta de la caseta de la luz que había un poco más abajo. Las malas lenguas dicen que habían estado saliendo o algo peor. Y eso que la puerta de la caseta estaba casada con un portón de garaje de la urbanización de al lado. Hay que ver, el mundo está malpervertío!
Dos chavales que estaban allí decían que no, que simplemente nos habíamos ido un poco por fuera buscando el vértice del cierre y que, con la gravilla del exterior, no habíamos podido meter el morro; que al irnos de frente habíamos tirado de carraca (o galga, garduña, etc) y que al tirar habíamos pasado con la rueda de atrás por encima del infelíz bordillo que estaba en su puesto de trabajo. No se, no me parece, a ver si el que estuviera enrollado con una casada también era culpa nuestra, no te digo!
El caso es que, sea como fuere, el buje trasero, además de doblarse, perdió la tuerca, y por tanto perdimos la rueda. Lo más curioso del caso es que después del rallye, ya en casa, descubrí el palier del lado contrario roto, y no tengo ni idea de cómo el palier delantero derecho rompió, habiendo tocado con la rueda trasera izquierda en el bordillo suicida, y digo suicida porque puede ser discutible que haya saltado a la carretera o no, pero aún en el caso de que estuviera en su sitio, lo que está claro es que estaba en zona de “prohibido público”, a quién se le ocurre ponerse ahí fuera, ¡y encima sentado en el suelo!.
Cómo os imaginaréis sin la rueda decidimos parar, básicamente porque circular por una enlace sin una rueda puede suponer que la benemérita, o los mozos de la cuadra en este caso, te quiten, en un momento, más puntos de los que se consiguen por una victoria del Desafío. Y aparte de esto, claro está, paramos porque, básicamente, el coche con un palier roto tampoco pone mucho empeño por seguir, ¡perezoso!
Llamada de teléfono a la asistencia: tuuuuuuuuu, tuuuuuuu, (descuelgan) “dime, qué pasa?”; contesto yo: “recoged todo e ir al tramo 3 a recogernos, acabamos de arrancar una rueda con un bordillo que se nos echó encima” . Y dicen : “rueda arrancada? Me cago en piiiiiiiiiii, que se te echó el bordillo encima cacho ca…piiiiiiii, mil kms de viaje para quedar ahí, me cago en la piiiiiiiiiiii, que te vaya a buscar tu piiiiiiiiiiiiii!!!!!!!
Ya os imaginaréis que la conversación no fue así, esto era un "chascarrillo jocoso", pero no fue así porque los de la mi asistencia (colocación asturiana de los artículos determinados) son unos santos, y nunca se quejan de nada, bueno, de nada no, de los madrugones sí que se quejan un poco, pero no me extraña.
Cargamos, sacamos las cosas del Hotel, devolvimos a Raquel el GPS, comimos y marchamos hacia las 18:00 h, llegando a casa a las 05:00 del Domingo.
Por el camino seguimos el rallye por teléfono, y al acabar llamamos a Martí para felicitarle, cosa de la que me arrepentí después de saber lo que había pasado en la verificación final, así que espero que no tengáis prisa, porque eso os lo voy a explicar ahora, pero antes de explicaros nada es necesario que os transcriba literalmente el final del artículo 1 del reglamento del Desafío Peugeot Total 2007: “Todo lo que no esté expresamente autorizado en dicho reglamento y en los anexos que puedan ir surgiendo, está totalmente prohibido”.
Lo primero deciros que lo que os voy a contar, que sucedió, supuestamente, en la verificación final, lo sé por, al menos, tres fuentes diferentes, algunas partes interesadas y otras que no lo eran en absoluto, por tanto creo que entre las tres conseguimos una versión que se aproxima bastante a la realidad, al menos supuestamente.
Al finalizar la prueba, Peugeot verificaba de oficio a los tres primeros clasificados de la prueba, Jordi Martí, Oscar Garre y Climent Domingo, y les verificaba volante motor, relación de cambio y diferencial autoblocante, estando los tres coches conformes, al menos supuestamente. Mientras se llevaba a cabo la verificación de oficio, que lleva mucho tiempo de desmontaje, Oscar Garre presentaba una reclamación sobre Jordi Martí por llevar una luz de aviso de cambio de marcha en el salpicadero. Antes de seguir deciros que la luz de cambio de marcha del coche de Jordi la vimos mucha gente (cualquiera que se acercara al coche) varias veces durante la temporada, incluso en esta prueba, vamos, que la llevaba. Al menos supuestamente.
El asunto es que cuando se supo que había puesta una reclamación por ese motivo la luz desapareció. Allí, en medio de la verificación la luz desapareció, y cuando los comisarios llegaron a comprobar si la llevaba encontraron un agujero en el salpicadero como de haberla arrancado. Al menos supuestamente.
El caso es que decidieron mirar más adentro, y se desmontó el cuadro de relojes. Y allí detrás, del salpicadero apareció, supuestamente, una caja negra, con cableado y una toma de conexión para conectar un portátil. Quizá la unidad de mando de la luz de cambio o quizá una segunda centralita de gestión de motor, no me atrevo, supuestamente, a afirmar, supuestamente, si era una cosa u otra, pero en cualquier caso no me cabe duda de que era motivo de exclusión inmediata. Supuestamente.
El asunto es que, presuntamente, la Federación no consideró que aquello influyera en las prestaciones del coche, así que no se procedió a su exclusión. Supuestamente.
Después de todo lo que os he contado, que es todo lo que yo se, al menos supuestamente, hay varias cosas de las que no me cabe duda: 1ª Nadie nos ha ganado el Desafío, ni con trampas ni sin ellas, lo hemos perdido nosotros, simplemente (más rallyes ganados y muchos más scratch que los demás durante el año, pero solo 4 rallyes terminados). 2ª El coche de Martí estaba ilegal, ni mucho ni poco, eso no admite graduaciones, estaba ilegal, afectara más o menos a las prestaciones lo que llevaba nunca estuvo autorizado en ningún anexo ni reglamento, al menos supuestamente.3º Intentaremos convencer a Iker Jiménez para que haga un especial de Cuarto Milenio a ver si averiguan de donde salió la mano mágica que entró por la ventanilla y arrancó la luz de cambio, sería Dios? Serían extraterrestres? Le devolverían la luz a Jordi?
Como comprenderéis, quedamos con un sabor agridulce de este rallye, así que para resarcirnos un poco hemos decidido acudir al Shalymar, que tiene unas paellas bajando La Cabrera que estan pidiendo guerra a gritos, a ver si podemos seguir contrastando la teoría científica que os contaba al principio.
Espero que os haya resultado entretenida la crónica pese a ser un poco larga, pero creo que me ha salido mejor que el rallye, no? Bueno, eso no era muy difícil, la verdad.
Un saludo a todos, pasadlo bien y nos vemos en el Shalymar. Al menos supuestamente.
Esteban Vallín









