CRÓNICA DEL SHALYMAR:
“No sólo de recuerdos vive el hombre”
Muchas ganas tenía de bajar a correr el Shalymar. A la gente “viejuna” se nos acumulan los recuerdos, y eso es lo que me pasa a mí con estos tramos. Aún recuerdo como si fuera hoy la edición de 1997, por aquel entonces Rallye de Madrid, patrocinado por MxOnda y organizado (por decir algo, porque aquello era algo indescriptible) por Mulero y la gente que estaba en la Federación Madrileña. Se hacía Morcuera en lugar de Canencia, y se hacía Navafría, La Cabrera, El Atazar, Madarquillos, El Jarama y no recuerdo si se hacía alguno más. Además nocturno, con el encanto que tiene.
Entrenamos unos 4 días, hasta completar nueve pasadas, más o menos, dando la mayoría de noche, y de Martes volvimos para Asturias para preparar todo. Bajamos a las verificaciones, y el sábado al oscurecer empezaba la fiesta. Recuerdo que las asistencias (libres entonces como los reconocimientos), se hacían a pie de carretera, y la nuestra era mi hermano con el 205 GLD que teníamos de muleto. Claro, a esas horas de la noche por aquellas carreteras, la mayoría de las veces cuando llegábamos a la altura de la asistencia el 205 estaba arrancado, con mi hermano durmiendo dentro con la calefacción a tope. Nosotros llegábamos, abríamos el maletero y hacíamos la asistencia, que solía ser poca cosa o nada, porque hacíamos el rallye entero con dos ruedas delanteras. En aquel rallye terminamos terceros, detrás de Chema Sanjosé y Angel Doménech, que se jugaban el Trofeo, y aún así, sacábamos más de premios que lo que nos costaba el rallye. Por hacer tercero en un rallye de la Cinqueccento se cobraba más que va a cobrar el ganador de cada rallye de la Challenge Nissan 2008 (¡!¿?¡!¡!), por supuesto con un coste de neumáticos y vehículo prácticamente similares.
Más adelante corrimos la edición del 98, la del 99, hicimos de Ouvrieur de Nafría en 2001, y ganamos la del 2002 en la Supercopa Punto por los tramos de la zona de San Martín, Pelayos y Cadalso. Y de todo este periplo por la zona centro me quedó claro que el sitio natural del rallye Shalymar (siempre fue el Shalymar para todos los que somos algo aficionados aunque se llamase de otra forma) es la sierra norte de Madrid, a ambos lados de la A1. Canencia, Navafría, La Cabrera, y Robledillo son tramos imponentes, con asfaltos viejos, paisajes únicos y una climatología siempre difícil. Que pena que el progreso haya terminado con Morcuera y El Atazar como tramos “de verdad”, aunque si hay que correrlos para poder hacer los otros es un sacrificio pequeño. Por otra parte El Jarama, que a mucha gente no le gusta como tramo de rallyes, a mí me encanta. Evidentemente que allí no se puede ganar a ningún coche superior, pero es divertidísimo. Es una sensación diferente que no se tiene en ningún otro sitio, y que a mí me hace disfrutar un montón.
Ya paso a la edición de este año, no os impacientéis, tengo que practicar lo de contar historias de grandfather onion-eta, que dentro de pocos meses ya voy a tener a quién entretener con ellas.
Con tantas ganas de bajar, más las que teníamos de quitarnos el sabor de boca que nos había dejado el bordillo de Lloret (como cementoso), decidimos ir a correr, como fin de fiesta. Evidentemente la premisa era gastar poca pasta de la que nos va a hacer falta el año que viene, así que pese a estar los dos primeros tramos húmedos, montamos seco usadas para no degradar las blandas en La Cabrera. Así las cosas decidimos no complicarnos, sólo divertirnos e intentar divertir en la medida de lo posible. Eso fue lo que intentamos durante todo el rallye, sin mirar con demasiado detenimiento ni los tiempos ni la posición. Claro, al final, de tanto balanceo y tanta “tensada” acabamos metiendo el morro en una cuneta, quedando un poco atascados y perdiendo unos 14 seg. hasta que unos “voluntarios” nos sacaron. Por la tarde llegó el Jarama, y lo pasamos pipa, entrando de canto Le Mans, balanceando al final de Bugatti, vamos, lo que se conoce vulgarmente como “hacer el payaso”. Al terminar la tercera sección, en la cola de entrada al parque el 206 se paró, tardó 5 minutos en arrancar, y en la segunda pasada por el Jarama se paró otras 3 veces. Terminamos el tramo, pero claro, la idea de que nuestro amigo inefable (el que tiene el nombre que coincide con el del agente de policia cuyos restos reciclados dieron origen a Robocop, y que coincide también con el apellido de un actor negro de Hollywood de nombre Eduardito) viniera con nosotros en el coche y consiguiera que se nos parara en el tramo de Robledillo, de noche, sin cobertura, etc, pues no nos resultó muy alentadora, así que decidimos parar antes de que se nos parara en la A1 o en el tramo más alejado de la civilización que he conocido hasta ahora.
No obstante hemos venido contentos, porque nos hemos divertido, y porque el rallye nos gustó. Organizativamente se le nota falto de rodaje, pero creo que el paso adelante respecto al año pasado fue grande, la gente respondió desde la misma ceremonia de salida, y espero y deseo que las cosas que hayan de mejorar lo hagan ya dentro del Campeonato de España. Terminar la temporada nacional con una prueba que sale del mismo corazón de Madrid (y que debería terminar también allí) es un lujo del que nuestro campeonato no puede prescindir. No deseo que ninguna carrera se caiga del Nacional, pero creo que ésta debería entrar. Es mi opinión.
Y también nos hemos venido contentos porque, al no ser puntuable para el Cto. de España, hemos podido grabar casi todos los tramos desde una cámara On Board, que del 206 no teníamos ninguna, imágenes de las que poco a poco iréis teniendo noticias, tanto en esta nuestra web como en la de Llanesvideoracing.com, sin cuya ayuda no podríamos haberlas grabado. Me parecía un recuerdo bonito a tener del 206 antes de venderlo para traer el Evo IX.
Que ye broma!!!!! Acabo de entamávosla!!!!!! Jejejejejeje!!!!!, tranquilos, vais fartabos de ver 206.
Un saludo a todos, y gracias por animar desde las cunetas, de verdad, por vosotros seguimos ahí (bueno, también porque algo gústanos, no ye tou tou por vosotros, jejeje).
-“Caya tu, chivatu de mierda”
-“Ya toy fartu callar, coño, hay que decir les verdaes!”
Verás, ya empiecen estos dos, llevo todo el año con transtorno bipolar, tengo el “Esteban efectivu” y el “Esteban macarra”, y llevan todo el año “engarrandose” (a osties, nunca mejor dicho), y claro, ahora el efectivu ta resentíu porque en esti rallye no rascó bola.
En fin, como dicen en mi pueblu, que ye Colunga, si no lo sabéis, “nunca llovió que no avocanara”, y también dicen “a caballo regalado amanece más temprano”, y “no por mucho madrugar se le mira el diente”, para acabar con la más lapidaria de todas las frases de la sabiduría popular: “el tiempu si no cambia sigue igual”.
Pasadlo muy bien todos, si me aburro sin hacer crónicas igual hago alguna de un día de reparto en agua con la Vanette con las Hankkok endurecías, que también tien tela pa contar.
Un saludo a todos
Esteban Vallín









