PARA APRENDER A LEVANTARSE HAY QUE CAER PRIMERO (aunque sea varias veces)
CRÓNICA DEL PRÍNCIPE 08
¿Por donde empezar esta vez? Resulta complicado. A todos los lectores habituales de mis crónicas os puedo ahorrar perfectamente la fase de explicaros lo que significa el Príncipe para mí, lo vais leyendo todos estos años. Y por eso y porque sabéis lo que pasó el año pasado, os podréis imaginar que teníamos muchas ganas de hacerlo bien.
Todo se preparó a conciencia, se invirtió mucho dinero en revisar el coche, en neumáticos, etc, todo con la idea de no dejar nada al azar que nos pudiera estropear el rallye, ya que sabíamos que teníamos la velocidad para luchar por ganarlo, y que eso nos dejaría la clasificación parcial del Desafío muy bien encaminada. Pero era demasiado bonito para ser verdad. Muchas veces la suerte se vuelve del revés, pero no ha sido este el caso, no puedo culpar a la suerte de un error que fue mío exclusivamente, que aún no sabiendo por qué se produjo, sí se que sólo yo podía haberlo evitado.
Salimos a Muñó-Muncó no sé exactamente con qué idea en la cabeza, porque la que creo debería llevar no se corresponde con lo sucedido. Hicimos la subida hasta la iglesia de Muñó sin problemas, pasamos el rasante y comenzamos a bajar. Hicimos tres curvas del descenso bien, y en la cuarta, una izquierdas larga, el coche se puso bruscamente de costado al inicio de la trazada, hicimos tope de contravolante hacia la derecha y aguantamos el gas a fondo en tercera intentando sacarlo, al final volvió muy brusco e hicimos el trompo hacia la derecha, bajamos un poco marcha atrás e impactamos contra el talud con las dos ruedas de mi lado. Nada de chapa, pero la rueda trasera trabada nos impedía continuar. Desastre total. Aún no comprendo como pude ganar cuatro veces seguidas este rallye y llevar ahora dos cagadas seguidas de semejante calibre.
Y de la suerte no me habléis, porque creo que no se puede decir que sea mala suerte. Esta vez la suerte y yo estamos empates, porque este lance de carrera podía haber terminado con un trompo sin más importancia, o bien con un siniestro si hubiéramos volcado. Al final ni una cosa ni la otra, así que empate.
Quizá lo único que me reconforte sea mirar al pasado, y recordar que el año pasado por estas fechas teníamos la unidad de 206 destruida, el campeonato perdido y un montón de amigos dispuestos a arrimar el hombro para salir adelante. Aquel momento sigue en mi memoria, y me alegra ver que lo único en común que éste tiene con aquel es en la disposición de los amigos. A Jose, Ricardo, Dani, Jorge, Corsino, Rubén, Martín, Borja, Alberto y Ramón nunca les agradeceré bastante el arrimar el hombro.
Visto lo cual, si después de lo del año pasado nos levantamos erguidos a seguir en la batalla, pues con más motivo este año, en el que la salida no nos ha costado apenas dinero (ahorramos en ruedas el importe del premio que podíamos haber ganado), y en el que seguimos en medio de la lucha por el Campeonato. Aún no hay nada decidido, y habrá que correr a fondo hasta el último tramo antes de dar por perdido este Desafío. Sería bonito repetir el Desafío en 2009 habiendo ganado éste. Por eso hay que luchar, por hacer sudar el mono a nuestros rivales.
Así la cosas, el plan pasa por hacer el Llanes probando diferentes cosas en el coche y en las notas, para preparar el Sierra Morena de la mejor manera posible, y salir allí a dar la cara, a plantar cara, a vender cara nuestra piel.
Lo único bueno del abandono es que el viernes estaba en casa a la hora de bañar a la canija, aunque con el focicu que me puso na mas veme más me valía no haber aparecido, dijo: “tira a bañame, anda, tira a bañame que tas como un burro, como un burro!” Claro, no contesté, porque tien razón!
Os espero en Llanes a todos, solo hay una manera de pasar página: Embrague, primera y todas hasta el corte!
Un saludo racing
Esteban Vallín









