SIN PERDÓN
CRÓNICA DEL RALLYE COSTA BRAVA
El fantástico título del “western” realizado por el malogrado Clin “Harry el sucio” Isbuz (malogrado para las peliculas de tiros, pero no para las de calidad) se podría aplicar perfectamente a nuestro periplo por las tierras de Montilla.
Veníamos del desastre “tormentoreglamentario” de Sierra Morena, donde todo nos había salido mal y en donde no parecíamos encontrar el camino para seguir a los más rápidos de nuestra, trístemente, abandonada copa. Con este antecedente, la idea era defender nuestras ya escasas, pero aún existentes, opciones de conseguir el Desafío. No obstante, yo ya contaba con que algunos pilotos iban a ser inalcanzables en esta prueba. Pero en ese grupo de gente a la que pensaba que no podíamos ganar estaban dos o tres pilotos, no cinco como luego estuvieron por delante.
Por nuestra parte, comenzamos con demasiada prudencia en los dos primeros tramos, y con algún problema de frenos en el tercero. Pero a partir de ahí lanzamos un furioso ataque para alcazar a los de delante, pero, aunque nosotros pensábamos que íbamos tan rápidos como Rayo Mcqueen en pos de la Copa Pistón, resultó ser que nuestro ritmo era el de Wall.e recogiendo basura en la última producción de Pixar. Y aquí viene el problema, nos ganaban 5 pilotos, y en ningún momento parecimos estar en posición de seguir su ritmo. Cuando los “fíos” de Ramiro (Miguel y Rober) hicieron un trompo y nos acercamos un poco pensamos que podríamos plantarles cara, pero lo único que casi plantamos es un bombazo, y, aún así, en dos tramos estábamos otra vez lejos. Al final simplemente pudimos contener a Ares detrás, y beneficiarnos de la salida de carretera de Emilio en su pelea con los hermanos de Grao. Total, un decepcionante 5º puesto, fuera de la pelea en todo momento, parecíamos un Cocker “oreyón” persiguiendo a unos Galgos, imáginaros, con la lengua arrastrando por el suelo! Y lo peor es que, aún hoy, no tengo ni idea de por qué no fuimos competitivos.
Total, opciones al campeonato perdidas, y al subcampeonato más difíciles que meter a Falete en unas mallas.
Al margen de todo esto, merece especial atención algunos detalles del rallye. Primero, fue el rallye en el que menos público vi en todos estos años de nacional, no se la razón, pero ni Munari ni los clásicos, ni el nacional por decidir consiguieron que la gente fuera en masa a ver la prueba. Segundo, no es de recibo que en un rallye del nacional de asfalto haya un enlace de 3 km de tierra, y menos de recibo es que el inspector de la Realísima lo vaya a ver y lo deje pasar. A otras carreras no se les pasa ni una. Aunque si pensamos que ese inspector de seguridad fue el mismo que consideró que en el Llanes era más seguro pasar por Noriega a 150 Km/h entre casas, que hacer el cruce de derechas y de izquierdas, porque se podía atropellar a alguien del público en 2ª.(¡!¡!¡!) Me gustaría que hubiera pasado en un coche de correr por Noriega recto, como este año, y se daría cuenta de que igual un día se queda alguien contra la pared de una de las casas, y entonces ni Hans ni nada, y si no haced la prueba, poned un Hans a un mosquito y luego “atropelláilu” con el coche a 120, no creo que pique a nadie más.
En quince días nos íbamos para Madrid, al rallye más “de comedia” que conozco, pero esa ya es otra historia, que deberá ser contada en otro momento y lugar.
Hasta la próxima crónica, comming soon!
Un saludo Racing
Esteban Vallín
VRally Team (Sí, ya tiene nombre, espero que os guste)








