TODO A UNA CARTA
CRÓNICA RALLYE SHALYMAR 08
(Sentaos cómodos, crónica larga)
En ocasiones es imposible que los que nos véis pasar por los tramos, nos animáis y nos empujáis en cada rallye, os hagáis una idea de las implicaciones que una carrera puede tener en un equipo como el nuestro. Por eso el título de la crónica, porque en esta carrera nos jugábamos mucho más de lo que os podéis imaginar, pero eso os lo contaré luego. Empecemos por el principio.
Domingo, 9 de Noviembre de 2008. Comienza el viaje de retorno desde Villa Guiri Emborrachizau (que en los mapas figura como Lloret). En esta ocasión, la organización logística del equipo adjudicaba el viaje en el trenecito de la bruja (furgoneta+remolque+206) a los habituales ocupantes del 206, es decir, el tenderu y el marmoleru. El viajecito era todo armonía, cumplíamos las medias que nos habíamos propuesto sin problema (ya las ponemos bastante bajas para cumplirlas), y a eso del inicio del ocaso nos acercábamos a Bilbao. Pero sólo nos acercábamos, porque llegar, lo que se dice llegar, no llegamos. A unos 8 km sentí un bajón de potencia en la Ford, el bang dejó de funcionar y la Motec marcaba error en el display digital del cuadro… vamos, que se jodió la fragoneeeta!! Total, allí estábamos en el arcen, con furgón, remolque, coche de correr, y los dos funcionarios que lo suelen ocupar. Llamada a la asistencia y todo parece en orden, llega Speedy Gonzalez con la grua, nos carga, engancha el carro y palante. En el viaje hasta la nave donde dejamos el remolque y el coche el teléfono de Speedy no dejaba de sonar, el jefe mandándole de aquí pallá constantemente. Cada vez que colgaba nuestro amigo decía “este hijoputa piensa que me va a estresar a mí, lo lleva claro, porque a mí no me estresa nadie, porque su puta madre, porque lo lleva claro, porque….” y así hablando a toda velocidad mientras se pasaba la mano por la cabeza compulsivamente, cogía y posaba el tabaco varias veces sin decidirse a sacar un cigarro, lanzaba el teléfono contra el cristal del Nissan cada vez que colgaba, en fin, típico de alguien tranquilo y sin estress. Llegamos a la nave donde debíamos dejar el remolque con el coche. Y me dice “yo nunca maniobré con un remolque, no se si lo sabré meter marcha atrás”, a lo que yo le contesto que no se preocupe, que le indico yo desde atrás. Empezamos despacito, y a mi primera indicación de “gira a tope a la derecha!!” veo como él, tranquilamente, empieza a girar hacia la izquierda. “Para! Para! Esa derecha no! La otra!”. Y así, poco a poco conseguimos entendernos para que lo metiera. Dejamos la furgo en el taller de la empresa de grúas y el mismo chaval nos llama a la asistencia para que nos manden el taxi que nos lleve a casa. Esperamos veinte minutos y llegó el taxi. Un Laguna GrandTour Dci con cambio automático, y un conductor muy majo pero chiquitín chiquitín… que nos trajo el jodído a 160 todo el camino desde Bilbao!!! Sin comentarios, bastante menos de dos horas desde Bilbao a Colunga.
Tras sobrevivir a este viaje, y con sólo 15 días para el Shalymar, de Lunes fui por la tarde a por el remolque y el coche con la Incombustible Vanette (sí, como lo oís, la mítica sigue existiendo). El lunes por la noche el coche estaba en RVRacing. La Ford llegó al taller el Jueves, y tenía que estar reparada el Martes para ir a Madrid. Tras mucho curro en Muñoz por parte de Tino, el miércoles (un día después de lo previsto) la furgoneta tenía una bomba inyectora nueva y andaba. El plan era que RVRacing nos bajaba el coche, y los míos bajaban la furgo el Jueves. Y sí, ellos lo intentaron, Ramón y Alberto cogieron la Ford en mi casa el Jueves al final de la tarde y salieron hacia Madrid con ella, pero solo llegaron a Buelna, y allí de nuevo …se jodió la fragoneeeeta!! La grúa la deja en lo de Muñoz y ellos dos, con ayuda del mio Pá y de Jose, cambian lo más imprescindible a la Vanette y parten de nuevo hacia Madrid a lomos de la mítica. Llegaron al Hotel a una prudencial hora de las mucho de la mañana. Pero, al fin, el Viernes teníamos todo allí para echar carreras!!
Por nuestra parte, los entrenos habían ido bien, y estábamos listos para la guerra, aunque ésta fuera con un rival menos, ya que Senra desapareció de Madrid el Miércoles a causa de…, esto…, espera, sí hombre, se fue porque… bueno, lo cierto es que no se por qué se fue porque, pese a que lo intentamos, no supimos nada de él. Claro, como suele pasar en estos casos, por el rallye ya circulaban cinco o seis versiones distintas de historias por las que se había ido, pero realemente no tenemos ni idea de cual era más verdadera, o de cual era la razón real. El caso es que no estaba, y ya se sabe lo que dice el refrán: “En la rula no preguntan, apuntan.”
El asunto era que de este rallye dependía, no sólo el resultado de esta temporada, sino, y fundamentalmente, nuestras opciones de volver al nacional el año que viene, ya que necesitábamos el premio final para poder empezar el 2009. Pero claro, llegamos en cuarta posición al rallye, y había que quedar terceros para poder cobrar premio final. Para eso, al menos, había que ganar a los Arias Brothers, y que no nos ganase Domingo. Con todo esto en la recámara salimos a correr.
El viernes empezamos con susto. Primer tramo, Canencia, hacemos la subida, empezamos a bajar y cuando me pongo a frenar de una zona rápida de 4ª para una paella de derechas de 2ª el coche no frena, y le grito a Dani “cógete que esto no freeeeenaaaa!”. Bajé dos marchas a capón y a unos 10 metros de llegar a la paella… carracazo que te crió! Coche "di traverso" (que dirían en Italia), tope de contravolante hacia la izquierda y "peu a baix" (que dirían en Cataluña). Aún no me lo creo, pero dimos la paella a lo Armin Schwarz, y la gente que allí habitaba pensó que lo habíamos hecho queriendo! Aún llegué a meta con el susto en el cuerpo, pero el tiempo no era del todo malo. El siguiente tramo fue un desastre para nosotros, no encontramos el ritmo ni la manera de hacerlo, perdiendo bastante tiempo, y en el tercero y último del viernes nos encontramos con mucha más gravilla de la que estaba cuando anotamos, por lo que pasamos todo el tramo corrigiendo las suciedades. Y llegando a meta salta la sorpresa cuando veo a Rober dando saltos para que frenásemos mientras nos enseñaba el OK del "rozbuk", pasamos y vimos a Miguel en la cuneta derecha intentando sacar el coche después de haber hecho un trompo salvaje. Segundos en el tramo a sólo 4 de Monarri, que nos sacaba menos en Madrid que en Córdoba. Espero que el año que viene Córdoba se me de mejor. En ese momento éramos terceros del campeonato sólo con acabar delante de Climent, que venía bastante descolgado.
Así nos fuimos a dormir el viernes (un ratín na más) y el sábado empezamos con ganas de hacerlo bien, de hacer un podium en el rallye y en el campeonato. Y resulta que el virus de las carreras de casa, que este año ya había afectado a Emilio, a Victor y a nosotros, pues infectó también a Monarri, que en una paella del primer tramo del sábado se iba largo en su exhibición de Drift y pegaba a un petril, dejando allí la rótula de dirección delantera. Y fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de que teníamos el Subcampeonato a tiro, había que ganar al plusmarquista de Karcross, o quedar detrás de él pero en el 12º de la general. Así que decidimos atacar en Navafría, pero el 206 dijo que no, se soltó el escape desde adelante y perdimos en la subida un montón de segundos con Ares. Hicimos La Cabrera a fuego, en seco con mixtas, y con el escape suelto, pero aguantamos el tipo. Para la segunda sección estaba todo en orden de nuevo gracias al excelente trabajo de todo nuestro equipo, incluido Ricardo, al que adoptamos en los rallyes que coincidimos y que siempre nos echa una mano. Nuevamente salimos cruzados de ruedas con Ares (el seco y nosotros mixto) sin tener claro cual era la opción correcta, ya que los dos tramos de la sierra tenían húmedo y seco. Pero de nuevo un susto, en Morcuera el coche se nos apaga dos veces en la zona de la cumbre. Cagados, íbamos cagados pensando que si se paraba del todo perderíamos hasta el dinero que teníamos en la cartera!!! En ese tramo nos mete una tacadina, y se pone a 20, y además no pasábamos del 13º de la general, porque no abandonaba nadie de los de adelante.
Pero en Navafría Iván metió la pata (no se puede ir así con ruedas de seco en agua, estos críos están locos), y se marcó un trompísimo con impacto incluido con el Golf de un espectador de estos que piensan que estan en la Play, y que el coche se puede salir pero no toca nada de lo que hay alrededor. El caso es que perdió unos cuantos segundos, con lo que estábamos a unos 14 segundos a falta de 5 tramos. Se anula La Cabrera. Queda una sección. Cambio de bomba de gasolina, relé de encendido y alguna cosa más en la asistencia. Salimos por fin con las mismas ruedas que Ares. Jarama a saco y le caen unos cuantos segundos. Vamos a Canencia y salimos a tope, excursión por una cuneta en tercera incluida, y nos mete dos segundos y pico. Quedan dos, la segunda pasada por el tramo de la salida de Miguel y la última del Jarama. A esas alturas, y arriesgando tanto, sopeso la situación, la cuenta del banco, el dinero que queda, etc, y decido que es hora de dejar de atacar. Hay que asegurar el tercero del campeonato, que, sumado a los premios de ese rallye, nos aseguraba poder empezar el 2009. Salimos a La Puebla y empezamos a encontrar todas las gravillas exactamente en los sitios que las habíamos anotado el viernes en la pasada anterior (gracias al buen trabajo de Dani corrigiendo), cogimos un ritmo cómodo, sin jugarnos el coche ni una salida en ningún momento, y cuando llegamos a meta OH SORPRESA!! Iván hizo un trompo y le cayeron 20 seg. Con lo que estábamos primeros con 7 segundos, a falta sólo del Jarama. No hay ningún tipo de sustancia que dé un subidón como el que vivimos en el coche cuando supimos el tiempo de Ares (mi experiencia de fiesta nocturna os lo garantiza). Su error nos dio la victoria y el Subcampeonato, su error y nuestro acierto, sabiendo que el tramo estaba exactamente para eso, para cagarla. Último scratch en el Jarama y Hecho!!!
Es una sensación genial, poder devolver con un resultado así todo el trabajo y los malos momentos que el equipo vivió durante el año, pero que tragaron sin decir nada, siguiendo ahí, con la misma ilusión y entusiasmo, más seguros que yo de que todas las malas rachas terminan. Por todo ello tengo que dar las gracias a todo mi EQUIPO (va con mayúsculas porque no merecen menos), Ramón, Berto, Martín, Fernando, Borja y a Ricardo (consejero delegado de RVRacing) que se portó como uno más de nosotros en todas las circunstancias, haciendo un trabajo fantástico en el mantenimiento del 206 y siempre ayudando en todo en las carreras. Gracias a todos ellos hemos conseguido otro Subcampeonato, que quizás a alguno os parezca un fracaso, pero para mí, es un fantástico éxito, que nos garantiza que el año que viene el VRally Team va a estar en el campeonato de España de nuevo. Y también es una dignísima despedida para el mejor coche de carreras que he tenido nunca, el 2280BBW, que corrió 6 temporadas seguidas el Desafío, logrando ganar rallyes todos los años, y logrando dos subcampeonatos y tres terceros puestos. Se merecía vencer la última prueba en la que participamos juntos. Gracias por todo a ti también, viejo amigo. Te recordaré como un mito, como el "Hudson Hornet" del Desafío Peugeot nacional.
Y llegó la hora de cambiar los guantes por la calculadora. Y después de echar las mismas cuentas "cienes y cienes" de veces, la conclusión está clara. No podemos seguir en el Desafío, porque el coche nuevo requiere una gran inversión, y sin subir los premios consecuentemente no es viable. Me duele dejar Peugeot después de tantos años, pero hay que subsistir. Miramos otras opciones, que si R3, que si Evos, que si Nissans, etc, etc, y al final nos decidimos por hacer la Suzuki, pero no porque no tengamos dinero para hacer otra cosa, que dinero nos sobra, es porque no nos gusta darnos un pijo de importancia, ya sabéis. Así que saldremos a la Swift con toda la ilusión del mundo, dispuestos a cambiar de forma de conducir para adaptarnos a un coche nuevo después de 6 años llevando el mismo. Es un reto, un nuevo desafío, pero que con la ayuda del equipo estoy seguro que superaremos con nota.
Ana lo vió claro, “vete a la Swift, anda, mientras no haya una copa con los Ligier sin carnet es el mejor sitio en el que puedes estar, a ver si el Suzuki lo sabes llevar. Y mira la hora que es, toca baño, así que andando”.
Espero que paséis unas felices fiestas, y que el año que viene os traiga todo lo que queráis, menos la lotería, esa dejarla pa mí a ver si así cato un Mitsu de una p… vez.
Saludos Racing y feliz año a todos, si yu sun!
Esteban Vallín








