Todo llega a su fin. Esta verdad axiomática que todos conocemos desde nuestra infancia sigue cumpliéndose una y otra vez, por más que a veces no queramos, o nos sorprenda. Y, claro está, no en todas las ocasiones nos duele por igual, depende muy mucho de qué sea lo que llega a su ocaso.
Ha llegado la hora de despedirnos, amigo. Pero han sido muchos años juntos, muchos. Seis temporadas enteras, dando todo lo que hemos podido, tanto tu como yo. Si hacemos balance de todas ellas la conclusión que debemos sacar es clara, vete con la cabeza bien alta, porque lo hemos hecho bien. Hemos tenido días buenos, algunos malos y algunos magníficos, pero el cómputo de todos ellos es para sentirse orgullosos: 12 rallyes ganados en el Desafío, tres terceros puestos en el campeonato, y dos subcampeonatos, y muchos más podiums, muchos scratchs, mucha gente gritando en las cunetas al verte aparecer de costado, etc. Y todo ello conseguido contra gemelos tuyos con carrocerías de no se donde, con no se qué de Francia, etc, etc. Y tú, la mayor parte de las veces, con lo justo para seguir funcionando, pero con más cojones que los demás. Has trabajado duro, y te mereces nuestro reconocimiento, el de todos los que hemos disfrutado de atacar a fondo contigo por toda la geografía española, tanto Eduardo, como Fermín, Dani y yo mismo, estamos orgullosos de que hayamos compartido tantos años de carreras. Y también el de todos los que hemos trabajado en llevarte siempre en las mejores condiciones posibles, tanto la gente de Talleres Muñoz, como Fernando, Martín, Berto, Borja y Ramón en las asistencias, y Ricardo y yo, que hemos hecho los mantenimientos que necesitaste, todos te podemos decir que te has portado como un hombre, no, perdón (no se como se dice en estos casos) mejor decir que te has portado como un auténtico coche de carreras, fiable y resistente.
Antes de que tu llegaras cambié de coche en todas las temporadas que había corrido, pero me hiciste cambiar de opinión, has sido el mejor coche-escuela que cualquier piloto puede desear, me enseñaste muchas cosas, siempre con nobleza, y espero que juntos también tu hayas aprendido muchas cosas. Es cierto que si hubiera tenido mucho dinero quizá no habríamos estado corriendo juntos tanto tiempo, pero también es cierto que si ahora tuviera un poco más de lo que tengo te quedarías conmigo para siempre. No se me ocurre mejor recuerdo que guardar de todos mis años en competición que tenerte en el garaje tapado con una funda. Sería una gozada sacarte dentro de 10 años a hacer un rallysprint, con tu decoración de Asturias Paraíso Natural.
Para ti ahora empieza otra función, la de enseñar todo lo que hemos aprendido juntos. Espero que disfrutes enseñando a Borja tanto como yo disfruté aprendiendo de ti y contigo.
Vinimos del Shalymar y no quise salir a dar una última vuelta juntos, pero enseguida vas a entender por qué: no hay mejor manera de terminar nuestro periplo juntos que con los dos últimos scratch del último rallye, que además, ganamos. Esa victoria va para ti, es el glorioso final en el campeonato de España de un gran, de un magnífico coche de carreras, más de sesenta rallyes del nacional lo atestiguan. Espero que el día que tu vida deportiva termine puedas descansar como te mereces en Radiador Springs, yendo a ver la Copa Pistón, y que Luiggi te monte unas ruedas de las que tienen el flanco blanco, aunque con tu madera de campeón estoy seguro que acabarías echando carreras con Mcqueen y con Hornet por los restos de la mítica Ruta 66.
Un abrazo amigo, siempre te recordaré como mi mejor coche de carreras, gracias por todo y suerte.
Esteban Vallín








