LA MADRE DE LA CIENCIA
CRÓNICA DEL RALLY VILAJOIOSA 09
Un nuevo comienzo. Muchas veces en la vida toca hacer resumen de quién eres, donde estás y hacia donde quieres seguir avanzando.Tras ese proceso, que nosotros llevamos a cabo tras finalizar la “tempestuosa” (en algunos casos literalmente y en otros figuradamente hablando) temporada 08. Y la conclusión a la que habíamos llegado era muy sencilla: para seguir en el nacional de rallyes (nuestro hogar natural estos últimos años) había que correr la Copa Suzuki Swift, cualquier intento de hacer alguna otra cosa habría terminado con una bancarrota deportiva y económica del escribano y con el fin de lo que es y fue VRally Team. Con estas premisas no era muy difícil decidirse, y, tras no pocas negociaciones con distintos propietarios, decidimos adquirir una de las unidades que menos kilómetros y más exdueños tenía (ExAbella y ExSandalio). Lo compramos con tiempo, para poder adaptarnos a él, pero, como casi siempre, unas u otras cosas fueron retrasando nuestra primera toma de contacto con el coche hasta justo quince días antes del Vila, con lo que la única preparación que pudimos hacer fue bajar 10 kilos de peso del depósito de reserva de lípidos del funcionario piloto.
He de seros sincero, tal vez porque el año pasado no les presté mucha atención o tal vez porque me fié de alguna opinión equivocada, el caso es que tenía muy mala imagen del Swift, me imaginaba un nuevo Punto dando brincos. Pero me equivoqué totalmente, y para mi sorpresa me encontré con un coche muy de serie, pero muy divertido y con un cambio muy bien escalonado y de muy buen accionamiento, una suspensión con una configuración trasera muy básica, pero con unos amortiguadores de una calidad alta, que copian bien el terreno y que hacen al chasis más ágil de lo que esperaba, una calidad de terminación impecable por parte de Kimso Sport, un interior muy confortable para los pilotos y unos cuantos detalles más que me hacían presagiar unos buenos ratos de carreras dentro de él.
Conseguimos salir a Guriezo a probarlo en condiciones de carrera, y nos divertimos, no dando nada que hacer y quedando muy contentos con la primera toma de contacto. Faltaba saber cómo nos iría contra otros Swift, pero teníamos confianza.
¿De donde venía esa confianza? Pues muy sencillo, podría deciros que ganamos porque somos altos, guapos y pilotamos como los ángeles, pero la realidad es otra. En esta carrera teníamos una gran ventaja con nuestros rivales. Pero Grande Grande. La experiencia es la madre de la ciencia, dice nuestro refranero, y nosotros sabíamos que el hecho de haber corrido muchos años en esta carrera y que nuestros rivales no lo hubieran hecho debía de ser una ventaja definitiva. Más que en ningún otro rally. ¿Cuál es la razón?, pues tiene nombre propio: Finestrat. El tramo más ratonero y tramposo del nacional. Con la sabiduría que da la edad sabíamos que en ese tramo es fundamental haberlo pasado corriendo, y si es varias veces como era nuestro caso, pues mejor. Así que intentamos cimentar nuestra victoria con la ventaja que podíamos adquirir en él. Y así fue, hicimos los dos scratch en sus dos pasadas, y las diferencias no tenían nada que ver a las que conseguimos en otros tramos del rally. Y eso a pesar de haberlo corrido, al menos en la primera pasada, con la cautela que da el ser el primer tramo del rally, de la copa, etc.
Tras la primera sección íbamos líderes, pero en la asistencia descubrimos un desgaste grande de las pastillas delanteras, que esperábamos que durasen la mitad del rally. Tras deliberar qué hacer, y en contra del consejo del equipo, decidí mantenerlas (cambiarlas significaría poner 4 juegos por rallye, y me parecía demasiado), e intentar llegar a mitad de rallye con ellas aunque hubiera que sacrificar un poco mi pié izquierdo. Salimos a la 2ª por Finestrat a atacar, pero en Sella-Relleu decidimos cuidarlas un poco para tener frenos para el largo Relleu-Orxeta. Perdimos el scratch de Sella, pero salimos a Relleu confiados en que nos alcanzarían y listos a atacar. Y así lo hicimos, hasta 3 km de meta, donde se acabaron definitivamente. No obstante logramos el scratch, con otro puntito más (recordad que en la Swift se reparte un punto por cada scratch, con lo que es importante conseguir los más posible).
Cambio de pastillas delanteras y revisión a fondo en la asistencia de mediodía, que se limitó a reapretar, porque el coche se comportó de maravilla, y nueva sección, la tercera, con los dos scratch a nuestro favor. Faltaban dos tramos, y las nubes empezaban a tener pérdidas dignas de Tena Lady. Nuestro planteamiento era claro, saliendo tan atrás deberíamos montar lo mismo que nuestro primer perseguidor, que era Jiménez, y así pelearlo en la carretera. Él decidió agua, y casi todos montamos agua. Todo bajo control, empezamos Relleu-Benilloba y todo iba bien en el tramo, hasta el km 9 más o menos. Un sonido extraño nos puso sobre la pista, no había que ser Iker jiménez para averiguarlo, estábamos pinchados de la rueda trasera derecha!!! Yo no me lo podía creer, de repente una procesión de iconos religiosos se iba posando sobre nuestro capó al ritmo de mis proclamas blasfemas; sólo podía pensar en el premio que podíamos perder y que necesitábamos para ir a Canarias, así que peleé por llevar el coche hasta la meta, haciendo todas las curvas a izquierda con mucho, muchísimo a veces, contravolante, y conseguimos llegar a meta perdiendo “sólo” 30 seg. con Marc Jimènez y un poco más con el Scratch de Aitor Fernandez.
Quedaba un tramo de 26 km, y sólo 10 segundos de ventaja. Salimos al tramo intentando asegurar el llegar a meta, necesitábamos cobrar, pero el ataque de nuestros rivales no se produjo, dejándonos otro scratch para nuestro botín.
Hemos conseguido la primera victoria del año, teníamos ventaja, mucha, es cierto, pero la hemos conseguido gracias a que hemos hecho un buen trabajo, sin cometer más errores que el del pinchazo, y haciendo una carrera en la que todo el equipo VRally Team rendimos a un buen nivel. Perfecto el coche, gracias a Ricardo, perfecto rallye de nuestra asistencia, gracias a Fernando, Berto y Ramón, y perfecto rallye de notas y demás, gracias a Feisbuk Dani.
Pero no nos engañemos, esto no es el reflejo de lo que será el resto del año, quedan muchas carreras por delante, y en muchas de ellas no tendremos ventaja ninguna, ya que las conocerán también nuestros rivales. En esas será donde tendremos que luchar de frente contra todos ellos, y no me cabe duda que nos lo van a poner muy difícil, eso sí, nosotros a ellos también.
El resumen de nuestro debut en la Copa no puede ser más positivo, buena organización y buen trato por parte de Rallycar, buen ambiente con los compañeros, coche divertido y barato de mantener y buenos premios, ¿qué más se puede pedir?
Al final del maratoniano viaje de regreso, entrada en casa con la S de Suzuki en la mano (trofeo de la copa) en busca del veredicto de la crítica número 1 del equipo, y, como siempre, su sabiduría nos dejó una frase lapidaria: “pápa, ganasti, yes mundial. Con la carrera que lleves el año que viene corres la copa Sin Carnet con los Ligier y al siguiente la que organiza Ajusa con los triciclos”. Ya traté de explicarle que lo importante no es lo que corre el coche, sino pasar un poquitín más rápido que los demás por cada curva, pero se rió de mí.
La siguiente Canarias, sol, buen clima, y agua el día del rallye, esa es la tradición. Pero seguro que, además de todo eso, va a haber diversión!!!
Un saludo Racing a todos!
Esteban Vallín
VRally Team








