Crónica Meeting de Cheste
El mundo de las carreras es una incansable fuente de problemas y quebraderos de cabeza que ponen a prueba la capacidad de los equipos y pilotos de resurgir, desde lo más profundo del desánimo y del cansancio, hacia la cumbre que más ansías.
Y eso, básicamente, es lo que nos sucedió al VRally Team en el meeting de Cheste. Ibamos con unas ganas increíbles de volver a competir, habíamos entrenado bien el circuito en el RFactor, incluso volcamos algún Mini Challenge en nuestros tests virtuales, y además de eso la presencia de dos ilustres de nuestros circuitos como son Gonzalo Martín de Andrés y Fernando Navarrete en un 207 no hacía sino motivarnos más, y dar un lustre a la Copa que sin ellos no tendría.
La sesión de libres 1 la hicimos simplemente para reconocer el circuito, y ver que todo en el coche funcionaba bien. Utilizamos para ello las Bf Goodrich del pasado año, con idea de descubrir las ruedas nuevas en la siguiente sesión. Todo ok. Pusimos las nuevas Dunlop Direzza para la sesión libres 2, y salimos. Las ruedas nuevas son realmente magníficas, permitiendo al coche bajar 3 seg. por vuelta sin esfuerzo. Íbamos rodando muy cómodos, y de repente un estruendo en la caja de cambios nos avisaba del desastre, al momento aparecía el mensaje "gearbox is broken" en el holograma que proyecta la visera del casco para la información del piloto. (Esto último es una farolada, pero bueno, sin holograma ni nada yo sabía perfectamente lo que estaba roto)
Llamé al equipo por radio, y entré a Pit. La diagnosis era sencilla: el piñón de tercera tenía menos dientes que el "cuñaaaaaaoooooo".
En mi interior cundió la desazón mas honda, y el desánimo más absoluto, que solo me inducía a cargar el coche y volvernos. Pero para algo valen los equipos, y el mío me hizo empezar a dar vueltas por el paddock como un poseído preguntando a todo el que encontraba si tenía una caja de cambios de un 207 Rc. Cuando ya lo tenía todo andado me tropiezo con Sergi Pérez, de Mavisa, que ni siquiera habían llevado camión, ni furgón, solo un simple monovolumen, y le digo de guasa "si ves una caja de 207 Rc por ahí tirada avísame que necesito una". Quedé de piedra cuando me dice que tiene una en el monovolumen!!! Increíble. Y no solo la tenía, sino que me dió todas las facilidades posibles para disponer de ella. Gracias Sergi, gracias Mavisa.
Al saber que teníamos caja nos pusimos manos a la obra, y gracias al gran Luis Climent (grande como piloto pero más como persona, gracias Luis) pudimos disponer toda la tarde del taller de la escuela de conducción, con elevador incluido. Todo estaba de nuestra parte. Llegar a tiempo a los cronos era imposible, pero mi solicitud de salir a carrera en último lugar fue admitida por los comisarios deportivos, con lo que no todo estaba perdido.
Acabamos el coche, después de una panzada de currar bien gorda de todo el equipo, y la caja funcionaba perfectamente. Así que nos fuimos a descansar pensando en que éramos capaces de hacer algo bueno en las dos carreras.
Pero la sorpresa llegó el domingo, cuando antes de salir la organización nos dice que, tanto Navarrete-De Andrés como yo, debíamos parar en boxes 25 segundos más que los otros 207, en base a que éramos más rápidos (en el CER siempre se trata de equiparar las prestaciones). Eso para nosotros, saliendo en el puesto 46 de parrilla (este año compartimos pista con los División 1 y 2 del CER) era casi una sentencia de muerte.
Una cosa estaba clara: Había que aprovechar la primera vuelta, con sus tumultos habituales, para pasar a muchos coches, y así lo hicimos. Nos colocamos terceros de la copa detrás de Navarrete y de Gerardo Gonzalez, y tiramos la primera parte de carrera en esa cómoda posición. Conseguimos adelantar a Gerardo y separar al 4º a más de los 25 seg. de parada extra que teníamos, así que tras el paso por el Pit Gerardo recuperó el segundo puesto, pero nostros manteníamos el podio, y así terminamos, 3º de la Challenge y 4º de división 1, dominada por el Fiesta de Diego Narbona. La satisfacción era enorme, tanto curro de todo el equipo y subíamos al podio! Una pasada.
La motivación para la segunda carrera era máxima, y para ésta, en base a la clasificación de la primera, nosotros parábamos los mismos segundos, pero Navarrete-De Andrés debían parar 10 más. Salimos genial, libramos las melés y superamos unos cuantos 207 en la primera vuelta, hasta colocarnos de nuevo terceros. Delante tirando iba Navarrete, detrás el coche de los hermanos Gómez y detrás el del VRally Team. Fernando se empezó a escapar, y yo no podía con el 207 negro mate del País Vasco, con lo que la cosa no pintaba que pudiera mejorar. Pero las carreras de 50 min. tienen la ventaja de que siempre pueden cambiar las cosas. Y así fue, al hacer la parada conseguimos salir segundos, delante del coche liebre de Fernando y Gonzalo, pero aún lejos de los Gómez debido al tiempo de handycap. El caso es que Gonzalo Martín me alcanzó por detrás, y me superó. No le puse demasiados impedimentos porque quería alcanzar al otro coche y si iba cerrando perderíamos tiempo. Pero Gonzalo no se estiró, ne adelantó y empezó a hacer una conducción defensiva, tapando, etc, con lo que mi objetivo de alcanzar a los Basque Brothers se desvanecía. Por eso, aproveché una colada de Gonzalo para meterme por el interior en un movimiento que él no vió, o no se esperaba, con lo que nos tocamos levemente, pero fue suficiente para que Gonzalo hiciera un trompo. Lo siento de verdad, no fue un toque con mala intención, y agradezco que él piense también lo mismo y no haya habido ningún problema.
Tras esto no me quedaba otra que tirar, y conseguí alcanzar al líder a 4 vueltas del final. En ese momento nos alcanzó la cabeza de carrera que venía doblandonos (los Clio, Minis, etc), y decidí esperar la ocasión, pensando que un doblado facilitaría mi adelantamiento. Y así fue, un Clio que se nos metió a calzador en la chicane hacía perder más velocidad a Gómez que a mí, con lo que lo pude pasar en la parabólica por el exterior. Uau! Aguantamos dos vueltas y listo!!! nuestra primera victoria en Circuitos!!!!!!!!! Y después de todo lo que había pasado. Una sensación genial. De la nada al todo en 24 horas.
Todo el equipo se merecía esta victoria, por la fe que ponen, pero para mí suponía una enorme satisfacción, en 11 meses hemos conseguido ser competitivos en pista, y en Valencia estábamos a unas 8 décimas por vuelta de los pilotos Top Fernando y Gonzalo, y eso es mucho avance con respecto al año pasado.
Ahora no vale dormirse en la autocomplacencia, salió bien, hemos tenido suerte, pero hay que esforzarse más, para estar más cerca de los líderes, y por delante del resto. No todos los fines de semana nos saldrán así de bien, pero ya lo sabéis, como se vió este fin de semana o como se vió en el Llanes del 2007, somos expertos en resurgir con más fuerzas de nuestras cenizas, cual Ave Fénix.
Un saludo Racing, nos vemos en el Jarama el 8 de Mayo.
Esteban Vallín
vallinweb@hotmail.com






