CRÓNICA DEL MEETING DEL JARAMA 2011
EL VRally Team se desplazaba hasta Madrid para la segunda reunión de la Copa de España de Resistencia, así como de la Challenge Peugeot incluída en ella.
El sábado comenzamos el trabajo con unos Libres hechos sobre una intensa lluvia, que hacía de la pista una gran placa de hielo. Nadie se puede imaginar lo que patina la trazada del Jarama cuando llueve, la goma acumulada hace que no haya carretera tan deslizante. A priori fue una sesión sin muchas complicaciones, nos la tomamos con calma.
Para los cronos había dejado de llover, y la pista estaba seca entera excepto la curva de inicio del ascenso a Pegaso y la frenada de la Hípica. Salimos con ganas y conseguimos marcar el segundo tiempo de la Challenge (detrás del Maestro Jedi Navarrete). Lo mejor de todo fue que nuestros Peugeot con suspensión de serie, equipados con las Dunlop Direzza (una suerte de neumáticos semi-mixtos, semi-de calle) se defendieron en las zonas húmedas mucho mejor que los slicks de los Clio, lo que motivó que, de 50 coches que conformábamos la parilla de División 1 y División 2, Navarrete consiguiera la Pole absoluta y nosotros el 6º puesto. Nunca pensé que saldría tan alante en una parrilla tan grande.
En la crono dos la no comparecencia de Gonzalo Martín de Andrés, que se encontraba en Portimao con la Challenge Mini, nos dejó la Pole más fácil, pese a que nuestros rivales en esta manga ya apretaron más.
El domingo todo pintaba bien, salíamos segundos en la primera carrera (y 6º absolutos) y primeros en la segunda (y 16º absolutos). Teníamos claro que salir tan alante en la primer carrera no nos beneficiaría en absoluto, ya que los Clios, Hyundais Coupé, etc, en seco eran muchísimo más rápidos que nosotros, con lo que lo mejor era dejarlos pasar. Y eso hicimos, lo que sin duda facilitó que los Gómez se nos acercasen mucho en la primera vuelta. Al final pasó lo que preveíamos, y la jauría de coches de División 2 intentando pasar se llevaban puesto a Navarrete en Farina. Era una buena ocasión de recuperarles puntos.
Tras el toque de varios coches en esa primera vuelta entró el seifti car, e hicimos 3 vueltas neutralizados. Estábamos primeros, pero con los Gómez pegados y 5 segundos más de parada que ellos. No pintaba muy bien. La reanudación tras el safety no se nos dió muy bien, y perdimos la posición con los Dalton de Bilbao en la misma recta. Para acabar de redondear el día comenzó a rascar la cuarta y la tercera, lo que nos hacía perder alguna decimilla por vuelta. Entramos a cumplir la parada y salimos terceros, detrás de Gerardo MallaTalud, que paraba 10 seg. menos que nosotros. Encontramos mucho tráfico en este final de carrera, pero conseguimos pegarnos a él a falta de una vuelta. No intenté pasarle esa vuelta porque pensé que faltaba otra más. Pero al pasar por meta ví como la sombra de un trapo moverse. Pensé: "O alguien está sacudiendo el mantel, o eso era una bandera y la acabas de cagar por no tirarte a por Gerardo en la vuelta anterior!" Era la segunda opción, claro. Allí los manteles son de papel, no se sacuden. Si ya dejásteis de reiros de mí podeis seguir leyendo.
Terceros. No era lo que esperábamos, pero sumábamos más puntos que los líderes, que habían abandonado.
Para la segunda carrera Fernando y Gonzalo (Master and Commander) salían desde la última posición. Sabíamos que podían llegar a cogernos, pero saliendo nosotros sin handycap esta vez (por 15 seg. que tenían acumulados los Gómez brothers) creíamos que podríamos luchar por la victoria. Salimos bien, y nos dedicamos a tirar todo lo que podíamos, o lo que la caja nos permitía, ya que a estas alturas nos hacía perder casi 3 décimas por vuelta. Abrimos un hueco grande con los perseguidores, hasta que Gonzalo Martín, consumando la remontada, conseguía ponerse segundo a 9 por detrás antes de la parada. Mi sorpresa fue que nada más salir del Pit Fernando estaba ya a 5. Algo raro había pasado. Fernando me alcanzó unas vueltas más tarde, y ahí empezó la fase más divertida de la carrera, tres vueltas y media con el coche del Maestro Navarrete a centímetros del mío (por el espejo interior no le veía ni el capó, sólo su luna delantera) intentando pasar por todos los lados, y yo tapando y tapando, emulando a Tarquini en Zolder con los Chevrolet detrás. Al final me adelantó en la recta por que me salí a la tierra en la curva de entrada, pero estoy contento de como me defendí esas vueltas.
Fernando pasó, y aguantamos gracias al tráfico a un segundo de él, y para entonces se supo la solución al entuerto, habían salido del Pit 3 segundos antes de tiempo, por eso en una vuelta nos quitaron tanta diferencia. 15 segundos fue la penalización que les metieron, con lo que teníamos la victoria en la mano. Y de repente, en la curva de final de recta........ se ahoga el coche!!!, queda sin fuerza, no entiendo nada, lo apago, quito la corriente, etc, y nada, el coche en estrategia de avería, intento mirar todo para ver que podía pasar y recuerdo lo que decían las leyes de la física: para que un motor de explosión funcione tiene que tener algo que explotar. Y el mío no tenía bastante gasolina. La desastrosa precisión del marcador, unido a la manía del coche de gastar diferente dependiendo de la temperatura ambiente nos dejó con el motor al ralentí las últimas 5 vueltas. Acabamos, pero sextos. Pero ya sabéis lo que dice el refrán: "mal de muchos consuelo de tontos". Pues eso, Master a Commander se quedaron también sin caldo, y acabaron séptimos. Ganó Mallatalud, segundo quedó Juan "cerdedoenralli" Campos y terceros los Dalton.
Ahora el campeonato está mucho más apretado, lidera Gerardo, segundos los Masters del universo, terceros nosotros, y cuartos los Gómez, pero todos muy muy cerca en puntos.
Albacete nos espera, el 4 de Junio, con sus navajas para afeitarlos a todos!!!!
GASSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!
Un saludo Racing
Esteban Vallín
P.D: Vaya esta crónica dedicada a la niña que sufrió la caída desde la terraza de los boxes. Nos encogió el alma cuando nos enteramos de porqué había tantas ambulancias, y más aún ayer cuando nos enteramos de su fallecimiento. Una desgracia horrible que ningún padre debería vivir.






