Explicar pormenorizadamente todo lo que revisamos después de los incidentes de Canarias sería demasiado extenso, pero a modo de resumen, por ejemplo, motor nuevo, cuna, palieres, manguetas, rótulas, trapecios, radiador, etc. Evidentemente después de 8 días a jornada completa trabajando en el coche no esperábamos que nos diera ningún problema en Santander, pero ahora veréis que no fue así.
EL primer tramo nos fue bastante bien, terceros a un segundo de Basols y cerca de Eloy. En el segundo nos colocamos deltante de Basols, pero sólo temporalmente, ya que en Puentenansa nos volvía a pasar por unos pocos segundos. Con este toma y daca llegamos a mitad de rallye terceros, a 9 seg. de Basols y a 25 de Eloy, quedándonos la honra de haber quedado en la segunda pasada de Hortigal-Bielva a sólo 3,9 seg. de Eloy delante de su casa.
Estábamos en plena batalla, dispuestos a pelear por la tarde lo que hiciera falta. Y comienza la tarde, y con ella nuestras desdichas, en forma de fallos en el motor en el primer tramo. Saltan todas las alarmas, parece que se desceba, o que ratea, o algo. En Selaya ya pasa el tramo entero fallando y perdemos cerca de un minuto, pero lo peor estaba aún por llegar. La máquina de diagnosis de fallos en el motor que tenemos en el equipo, que a la misma vez es el piloto y mecánico, decidía que podría ser la bomba de gasolina, así que nos poníamos a cambiarla en la asistencia. Y en ese momento Murphy llegó a la asistencia (ya sabéis, el de la Ley de Murphy, la que más se cumple del mundo), en realidad venía con nosotros desde San Pedro, cuando el coche comenzó a ratear; y claro, incansable él, se puso a hacer su trabajo en la asistencia, consiguiendo que nos rompiera la tuerca de plástico que sujeta la bomba, el tubo de entrada de gasolina de la bomba de recambio, que se torciera doscientas veces la junta que lleva, etc. Si existiera un premio al más cabrón del mundo el Murphy este ganaría de goleada, siempre que hay una ocasión para arruinar una situación, él lo hace, sin compasión. Lo peor es que no recuerdo haberle invitado a seguir este año con nuestro equipo el Campeonato de España, pero claro, al irse Fernando Gonzalez del Desafío, pues ahora todo el tiempo que antes dedicaba al equipo aragonés lo dedica al nuestro, espero ser capaz de echarle pronto.
Total, 8 min. de penalización y el coche aún fallando en los dos tramos que faltaban, total, noveno puesto, que no nos sirve de nada, y que nos aleja casi definitivamente de las posibilidades de ganar el Desafío, que tiene en Basols un claro favorito por lo visto hasta ahora.
Acaba el rallye, llegamos a casa a las 2.30 de la madrugada, y a las 9.30 de la mañana del domingo ya esta el 206 al ralentí para intentar encontrar la avería. Bobinas, bujías, captadores, inyectores, sensores, todo se mira, y por fin aparece el problema (a eso de las 7 de la tarde), la clavija de conexión de los inyectores no hace buen contacto, y un inyector se queda sin corriente. Parece solucionado, así que llega el momento de echar otros 250.000 cagamentos y salir a darle una vuelta a ver qué hace. Tras 60 km no aparece el fallo, así que lo doy por zanjado y guardo el coche para comenzar el Lunes la habitual revisión post-carrera.
Quiero dar las gracias a todos los equipos que nos echaron una mano o nos dejaron una pieza para poder seguir en carrera, y son muchos, desde Cudaña racing, Manigua Racing, Arias sport, Sandalio Racing y varios más, así como a toda la gente de Peugeot, que también se portaron para ayudarnos, a todos GRACIAS nuevamente por demostrar que corremos sobre todo entre AMIGOS.
Y por supuesto a todo mi equipo, que se portaron y que ya se merecen una victoria para levantarles la moral. En Vigo algún animal de tiro sufrirá descomposición. Traduciendo, ¡se va a cagar la burra! Como decía Roberto Xabaces ¡Apartaivos!!!
Gracias a toda la afición por el apoyo, pronto os lo devolveremos con una victoria.
Un saludo
Esteban Vallín






