Poco más se me ocurre decir que no quede expresado ya en el título. Hemos puesto todo de nuestra parte, hemos reparado el problema de Santander, hemos hecho el Chaquetón de Vigo (también llamado seikdaun), le dimos seis pasadas para asegurarnos de que todo estaba bien, y hasta ese momento todo funcionaba a la perfección.
Empezamos el rallye con el jarro de agua fría de la salida de Hevia-Pin, pero ya en el segundo tramo nos metimos en la lucha por la victoria, detrás de un Segura muy fuerte, pero que sólo duró un tramo más. Durante la mañana luchamos contra nuestros propios errores para no despegarnos de Basols, y conseguimos llegar a mitad de rallye a 11,9 seg. de él, fruto de diversos fallos que cometimos, y con unos 14 de ventaja sobre un Eloy que no cogía el ritmo.Aún podíamos intentar mejorar y acercarnos al pequeño-gran piloto catalán.
Llegamos al reagrupamiento y descubrimos una gran fuga de aceite en nuestro cárter, fruto de alguna mordida en el último tramo de la mañana. Con tensión pero sin más novedad lo reparamos en la asisntencia, sin penalizar, y salimos a Mondariz a seguir atacando. Y saltó la sorpresa, en el km 9 del tramo de repente se enciende la luz de la batería y nos quedamos sin dirección asistida, y también sin capacidad de asombro, porque la mía ya está completamente superada! Terminamos el tramo perdiendo unos 30, intentamos llegar a la asistencia, pero en el de Puenteareas se terminó la batería, y ahí se acabó todo, nuestro Rallye Rías Baixas, nuestra lucha por el título del Desafío 2006, nuestra ilusión por enderezar esta mierda de temporada. Se acabó, ya sólo queda pelear por lograr victorias e intentar quedar lo más arriba posible, pero el 1º y el 2º están ya demasiado alejados.
El año que viene como sabéis no podremos correr el Desafío, así que ya se esfumaron nuestras esperanzas de lograr lo que el año pasado nos quitó la ineptitud de unas cuantas personas con más poder del que merecen.
Pero es la vida, las averías no nos amargaban desde el 2002, pero han vuelto, han vuelto con todo su armamento, pero os prometo que las derrotaremos, antes o después.
Un saludo y chapó para todos vosotros por animarnos como lo hacéis desde las cunetas.
Esteban Vallín






