Eso es lo que transmite el Ferrol, una magnífica carrera que huele a tramos de antes, estrechos, con cruces, difíciles, que te hacen disfrutar como nunca. Y todo eso pese a (o gracias a) la presencia del Huracán Gordon los días antes de la prueba, que dejaron los tramos llenos de ramas y muy deslizantes.
Comenzamos con ruedas de agua sobre agua, lo que esta muy bien, marcando un tercero cerca de Basols en el primer tramo, y el scratch en el segundo, llegando líderes al primer parque de asistencia. Sin embargo la segunda sección resultó un desastre para nosotros, no se si por mantener las mismas ruedas de la primera o por otro motivo, pero no pudimos mantenernos y perdimos mucho tiempo, llegando a mediodía a 34 de Basols y a 2 de Eloy.
Para la tarde el objetivo era intentar pillar a Eloy, pero eso ya se solucionó en el primer tramo, ya que hizo un trompo en el que perdió más de un minuto, lo que nos dejaba, tras hacer otro scratch, segundos a 22 de Basols. En este punto decidimos intentar pillar Josep, pero varios errores que cometimos en el siguiente tramo nos dejaron de nuevo a 34 seg.
Y llegamos al tercer tramo de la tarde, y llegó el Armaggedon en forma de salidas de carretera bestiales. La primera la de Eloy, que en una curva mal anotada entraba en cuarta, caía a la cuneta y acababa dando varias vueltas de campana, la primera de ellas frontal. Paramos a ayudarles, Sandalio y David y nosotros. Y mientras tanto, por detrás no llegaba nadie, hasta que Llega Mascaró y nos cuenta lo increíble, Raul se había salido un poco, y Miguel, que venía atacando a fondo, no conseguía parar y impactaba butalmente contra ellos, quedando los dos coches muy tocados y el cuello de Miguel algo dañado. Desastre de tramo que nos dejó a todos con el ánimo tocado. Quedaban dos tramos, montamos lo mismo que Berti, Solá, Burgo, etc, y nos equivocamos. Nuestros rivales del Desafío salieron con agua, y llovió. Así que conservamos la segunda posición y no intentamos heroícidades para las que nuestro presupuesto ya no está preparado.
Queda el mítico Rallye Costa Brava, preciosa prueba a la que llegamos con remotas posibilidades de quedar subcampeones, y también con bastantes pocas de quedar 4º. Por nuestra parte correremos todo lo que podamos, para poder aprovecharnos si Eloy o su coche fallan.
Y lo más triste de todo, a finales de la temporada 2006 aún no sabemos si podremos repetir Campeonato de asfalto el año que viene, ya que aún no hay confirmada ninguna copa en la que podamos salir. Ni que decir tiene que el evo depende del calvo del día 22 de diciembre.
Un saludo a todos, perdón por el retraso, y muchas gracias por vuestro apoyo en los tramos.
Esteban Vallín






