Crónica del meeting de Navarra.
Ya, sí, se que estamos en Enero de 2012. Pero la crónica del último meeting de 2011 faltaba, ¿no? Pues eso, aquí está.
Fué un año duro, con momentos difíciles, como Albacete, y otros muy buenos, como Cheste o Motorland, pero lo importante es que habíamos conseguido llegar a Navarra segundos, y con todas las opciones intactas para conseguir el subcampeonato, que era nuestro objetivo desde principios de año, habida cuenta de la superioridad que Navarrete-De Andrés tenían sobre todo el resto de pilotos.
Libramos los entrenamientos con dos calificaciones decentes, buenas no, porque ya sabemos que los circuitos lentos como Navarra no se me dan especialmente bien, pero, al menos, podíamos empezar las carreras aún segundos pese al reparto de puntos de las cronos. Así que la moral estaba muy alta, y yo con unas ganas tremendas de hacerlo bien.
Comenzó la primera carrera con una importante melé en la recta, y con más roces de lo habitual. Me lo tomé con prudencia las tres primeras curvas, hasta que ví delante justo a nuestros más directos rivales por el subcampeonato, los Gómez. Me decidí a atacar y me tiré por dentro en la curva de entrada a la recta de atrás. cogí el interior, y todo iba bien hasta que un Clio que iba dos puestos por delante nuestro hacía un trompo y quedaba mirando hacia nosotros, que íbamos emparejados. Intenté librarlo por la izquierda pero no puede evitar pegarle en la rueda, doblando el trapecio delantero derecho y echando por tierra la carrera y el campeonato.
Aún con ciertas opciones de conseguir la tercera posición final, reparamos el coche para la segunda carrera, y conseguimos dejarlo perfecto. En la segunda salimos bien, y pasamos por meta la primera vuelta en tercera posición, detrás de Navarrete y de Bajo, pero por delante de Gómez Y Gerardo, a los que, poco a poco, conseguíamos dejar atrás.
Y así era hasta que sentí algo raro en el motor en la recta de atrás, un leve tirón que no hacía presagiar nada bueno. Una vuelta más tarde, en la recta principal, delante del puesto del VRally Team en el muro, nuestro "cajón de tecnología francesa" se ponía a fallar, entrando la centralita en "modo avería". En media vuelta iba último con ventaja, y en ese momento se me ocurrió la gran idea: Cortar la corriente general del coche. Parecerá una tontería, pero en estos coches franceses es mano de santo, el auto volvió a funcionar, se borró la avería y corrí perfectamente la media hora de carrera que faltaba. Os preguntaréis qué avería tenía, pues ya os lo digo yo: ninguna. Simplemente una lectura errónea de un captador de admisión, o de presión, o de cualquier cosa hizo saltar la unidad sin ninguna avería real. Acabamos la carrera desesperados, cuartos del campeonato, sin premio final, y con muy mal sabor de boca. Vencimos tres carreras, fuimos competitivos todo el certamen, y creo, humildemente, que merecíamos un resultado mejor, pero las carreras son así!
Conseguimos vender el Peugeot, y el Evo VII ex-Trevías, y ahora, a finales de Enero, aún no tenemos montura para esta temporada. Espero que en breves días se pueda despejar todo, porque a día de hoy, excepto el nacional de asfalto, cualquier otro programa es posible.
Un saludo a todos
Esteban Vallín






