Hola a todos de nuevo. Por donde empiezo, veamos:
Correr en Cantabria me encanta, es una de las pocas tierras que puede pelear con nuestro Paraíso en belleza, y allí me siento como en casa, de hecho allí tengo mi segunda casa. Si a esto sumáis que nunca hemos tenido excesiva suerte en esta carrera, la verdad es que entenderéis que las ganas de vencer fueran enormes.

Llegamos con el coche reparado del descalabro mecánico de Canarias, y salimos al Shake a probar todo. Lo pasamos pipa de costado por la carretera de Zurita, pero ya vimos que el autoblocante nos había vuelto a abandonar pese a estar recién revisado. No le dí mucha importancia, al fin y al cabo había que salir así. Lo malo es que llovió; eso sí, empezamos el rallye esta vez todos con las mismas ruedas. Selaya estaba infernal, patinaba mucho, en especial los últimos cinco kms. El tiempo fue malo, 10 de Garre, 8 de Miguel. Es posible que el autoblocante tuviera algo que ver, sobre todo en la última subida del tramo, pero el caso es que ya íbamos a remolque, pese a tener la sensación de haber hecho bien el tramo.
Total que a San Pedro salimos con muchas ganas, y quizá por eso nos salió bastante mal, no lo hicimos centrados. Pero cuál fue mi sorpresa cuando vi el tiempo de nuestros rivales, les habíamos metido prácticamente 30 a todos menos a Miguel y Rober. No sé que pasó, ni idea, el caso es que estábamos líderes. En Castillo hicimos un nuevo scracht, y llegamos líderes a la segunda por Selaya, donde nos cayó un nuevo palo como el de la primera. Estaba claro que algo en ese tramo no iba bien. Así todo seguíamos líderes con la esperanza de machacar en San Pedro. Salimos bien, y llevábamos 4 kms perfectos, pero de pronto se nos quedó el coche sin embrague. A base de machacar la caja llegamos a meta, habiendo hecho 16 kms cambiando a capón, y lo que es peor, inexplicablemente conseguimos el scracht. Lo peor es que Castillo empezaba cuesta arriba y ya no fuimos capaces de emprender la marcha. Dimos la vuelta y para casa. Aunque no lo creáis no echamos casi ningún cagamento, con tantos años de cosas así a uno se le cría cayo. Además, la victoria de Miguel y Rober nos alegró un poco la tarde.
6 horas de trabajo el domingo y todo desmontado y listo para reparar: embrague, caja y autoblocante. El problema es que alguien se enteró de que el domingo lo desmonté todo y pasó lo peor: el Lunes aparecía un anuncio en prensa que ponía: "Alcoyano experto en trabajos lingüísticos y refraneros busca trabajo para incorporación inmediata, válido para trabajar con animales como "a caballo regalado le mira el diente el Alcoyano". Como lo oís, la Real Academia de la Lengua, después de todo este periplo nuestro, había decidido despedir al Alcoyano del refrán y ficharme a mí, y así el refrán quedaría "tienes más moral que Vallín el del Desafío". El pobre hombre al paro por mi culpa, endeluego!.
Pues si todo esto os parece poco nos os perdáis la crónica de Vigo, sólo os adelantaré que me habían hecho un contrato de 3 meses a prueba para lo del refrán y después de todo lo que pasó antes del Rías han decidido cambiármelo por uno indefinido.
En unos días tendréis la del Rías, prometido.
Un saludo Racing
Esteban Vallín, piloto y empleado del refranero.






